martes, 30 de abril de 2013

Capitulo 3: Las cosas no son tan bonitas

Seguía pensando en ese mensaje de Adrián y la hora paso volando. Al salir de clase vi a Elena muy contenta, cogiendo el brazo de Laura. Esas dos sí que eran felices. Lidia y Paula seguían a las dos chicas desde atrás, y yo las miraba desde lo lejos. Una mano tocó mi cintura y más adelante subió por mi espalda, despertando todos mis sentidos, hasta que se poso en mi hombro. Me gire para encontrarme con los ojos de Adrián y esa sonrisa tonta se apodero de mi rostro. Salimos los dos del instituto y solo estaba Elena. Me pare a pensar que hacia ella ahí y sola. Rápidamente pensé que estaba esperando a su querido chico, pero no había nadie más y mi mente pensó lo peor. Por suerte, él me explico que Elena venía con nosotros porque había quedado con su hermano, Alex, un chico dos años mayor que nosotros. Un alivio salió de mi boca y Elena sonrió.
Caminamos los tres hasta la casa del chico y Alex salió a recibirnos con una enorme sonrisa y sus ojos solo se posaban en Elena. Estos dos terminarían juntos. Adrián me dio paso y yo entre. La casa era muy moderna con cuadros por todos los lados y una escalera que llevaba a la segunda planta. Al girarme, Elena y Alex habían desaparecido y solo estaba Adrián con una tímida sonrisa. Señale con la cabeza la escalera y él asintió. Subimos en silencio, él detrás de mí, sin decirme una sola palabra. Llegamos al pasillo y con la mano, me señalo la segunda habitación a la derecha. Al lado de esa puerta había una pequeña y alta mesa con un jarrón, repleto de flores blancas y azules. A medida que me iba acercando a la puerta, iba mirando la pared. Fotografías de niños jugando, de una comida familiar y en todas ellas, había un niño serio y apartado de las otras personas. 

sábado, 27 de abril de 2013

Capitulo 2: Mis chicas

Entramos en el instituto, Adrián se fue de nuestro lado y Elena y yo nos encontramos con las chicas. Primero estaba Lidia, luego Laura y Paula. Lidia era una chica súper inteligente con notas que sobresalían de los límites y con un carácter de lo más especial. Ella tenía una pequeña debilidad. La filosofía la volvía loca, o más bien el profesor de filosofía la volvía loca, pero aún así la quería. Laura era completamente diferente a Elena, pero las dos eran una de sola. Laura con su personalidad dura y fuerte era la madre de todas, nos cuidaba y nos mimaba como lo haría una madre de verdad. Por su parte, la debilidad eran los animales y zapatos. Digamos que con Elena compartían esa debilidad y una más, los hombres. Aunque todas, de un modo u otro, siempre tenemos debilidad por los hombres. Y finalmente, Paula. La dulce e inocente Paula. Una chica dulce y con su voz tranquila y suave. Para mí, ella era la más pequeña de todas, pero en realidad era la mayor juntamente con Laura.
Comentamos el fin de semana y entramos en clase. Por suerte, el profesor no estaba y nos dejaron la hora libre. Mire por un momento mi Iphone blanco y vi que tenía un nuevo whats. Lo abrí y para mi sorpresa era de Adrián, y en un acto seguido, me giré para encontrarme con su mirada al fondo de la clase. Parecía como un sueño, pero Elena y su curiosidad me volvieron a la realidad. Me preguntó si quería quedar con ella el viernes e irnos todas juntas a buscar un helado o cualquier cosa. Asentí para que me dejara volver a mi sueño. Mire el mensaje y me decía para quedar hoy por la tarde. Un momento. Nosotros solos, sin hermanos. 

viernes, 26 de abril de 2013

Capitulo 1: Lunes, triste lunes

La mañana prometía. Mi madre me había preparado el desayuno y mi hermano estaba muy tranquilo viendo la televisión. Normalmente me despertaba él, tirándome de las sabanas, sacándome la almohada y finalmente tirándome al suelo. Así, que hoy, era un día muy tranquilo. Salí de mi casa con la barriga llena y esperé en la esquina a Adrián. Él apareció con sus pantalones cortos y una camisa de tiras blanca. Seguía preguntándome como no se moría de frío. De acuerdo, estábamos en marzo y no hacía tanto frío, pero no era normal. Lo que más me sorprendió fue que cuando estuvo lo bastante cerca, me dio dos besos en las mejilla, cosa muy rara en él.
Andamos hasta el instituto y yo seguía pensando a que había venido eso, pero rápidamente Elena me saco de mis pensamientos. Elena era una de mis mejores amigas, juntamente con tres más. Ella era divertida y muy atrevida por su corta edad, aunque en verdad era unos meses mayor que yo. Elena cada vez que veía algo, se montaba su propia película y por eso la quiero. En cierto sentido es especial, a su manera, pero siempre la tengo ahí para sacarme una sonrisa.
Me saludó con un abrazó y preguntó por mi fin de semana. Adrián se la miraba divertido, mientras que Elena seguía insistiendo en su pregunta. Que podía decirle, que estuve todo el fin de semana pensando en lo mucho que ha cambiado Adrián. No podía decírselo, porque según me han contado las chicas, Elena está enamorada, pero deseo y espero que no sea de él.

Sinopsis

Mi nombre es Marta y tengo 17 años. Vivo en el centro de Barcelona, con mis padres y mi hermano menor. Voy al instituto El Sagrado Corazón que está cerca de mi casa y cada mañana me encuentro con Adrián, mi mejor amigo. Desde hace un verano que noto que ya no parece el mismo. Está más guapo y alto, y creo que empieza a gustarme, pero mi madre dice que son tonterías que es la edad. Sigo pensando que esto no es normal, llevo siendo amiga de Adrián desde que éramos muy pequeños, pero al crecer y madurar juntos, creo que lo conozco mucho más que cual quiere chicas. Se lo que le gusta y lo que no, lo que le molesta y lo que no. No voy a darle más vueltas, solo el tiempo lo dirá.