miércoles, 29 de mayo de 2013

Capitulo 8: Guerra de preguntas (Parte 2)

Me dirigí a la puerta, la abrí y Elena estaba con una sonrisa y su enorme maleta. Esta chica algún día se va a llegar media casa para venir a dormir a la mía. Al rato, llegaron Lidia y Paula, y segundos después Laura. Estábamos todas, esperando a que mis padres se decidieran hacer algo. Mi hermano se había ido a casa de unos amigos suyos y mis padres se irían a comer a un restaurante y luego a bailar con mis tíos.
La casa estaba en silencio y Laura rompió con este. Me pregunto sobre él, sobre mi novio. Sé que sonara extraño, pero le quiero y quiero compartir mi vida con él. Expliqué que cada día, después de clase nos veíamos y compartíamos ese beso especial. Las chicas estaban embobadas y con cara de enamoradas. Lidia me dijo que porque no se lo había contado, a todas en general y yo, como excusa, dije que aún no estaba segura de estar con él, pero la verdad es que ahora mismo no quiero a nadie más, solo a él. Elena y su curiosidad volvieron y preguntaron por lo más simple de todo:
-       ¿Te ha regalado un anillo o algo?
Elena y su visión de un amor perfecto. Un chico guapo, romántico y alegre, y con una boda por todo lo alto, ella vestida de blanco. Inocente e dulce Elena, pensé. Pero en realidad, era mejor pensar eso que llevarse una decepción como me pasó con Sergio. No quiero hablar de él, mi idea del amor perfecto la perdí con él y ahora pienso que Adrián puede hacerme recuperarla. Pasamos la noche entre risas y comiendo chocolate. Elena y Lidia estaban pendientes de sus teléfonos durante todo el rato, hasta que Laura y yo intervenimos. Elena hablaba con Alex y Lidia con un Marc. Les quitamos las baterías a los móviles y se los devolvimos. Estas dos nos miraban con miradas asesinas, que si estas matasen, Laura y yo estaríamos metros bajo tierra. 

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